Rebuscando esta mañana entre mis cajones he encontrado este poema escrito tras un folio en el que había impreso un correo del 2011. No sé exáctamente cuándo lo escribí, pero en torno a ese año  🙂

En tan grande maraña de pensamientos,
como es mi mente,
mantengo todo anhelo decente,
ordenado, claro, y sin remordimientos.

Sin embargo, el objeto que busco es tal
que incierto permanece
mientras, sin reparo, anochece,
y me muerdo la lengua, aunque sepa que hago mal.

Desesperadamente escribo y escribo,
buscando una respuesta,
que sin duda no puede enseñar ninguna maestra
que yo mismo he de vivir y no vivo.

J. G. Manzano

Anuncios