Querida,

¿Te acuerdas lo que te dije antes? Cada vez que lo pienso me doy cuenta cuán más real es. Cómo es verdaderamente real que no podemos estar a la altura de nada ni de nadie. Pienso en lo enfadado que puede estar David  y no siento pena, sino impotencia. Yo no puedo darle a David lo que quiere. Él lo que seguramente espere o quiera de mí, no soy capaz de dárselo, ni si quiera la idílica amistad que pueda parecer que tengamos.

Por una parte te quiero explicar lo que siento, aunque ya lo he hecho ahí arriba, y por otra por qué hago lo que hago. Respecto a lo segundo, yo tengo una razón muy importante para adherirme al CLU. Yo este verano he pasado un verano, que dentro de lo que muchos tomarían como vacaciones, para mí ha sido infernal. Yo quiero vivir lo que proponen día a día. No por una manía mía, sino por que tengo experiencia de que cuando les sigo vivo más intensamente todo, vivo más. Y esto no es sacado de un libro, esto te lo afirmo yo, a partir de mi experiencia. Yo quiero esto para mi vida.

Ahora bien, con esto no quiero decir para nada que deje de lado nada. Yo a David le quiero, y mucho, pero tiene que entender que en la medida en que yo crezco con esos amigos, también crezco en la relación con él. Esto lo aprendí de Sara. No es necesario estar pegados para querernos ni para ser más novios ni más amigos. Y con esto no quiero decir que no le vaya a ver, para nada del mundo, eso es estúpido. Sin embargo, si hace falta que entienda qué quiero yo para mi vida. De hecho, quiero lo mismo para la suya, pero no puedo dar los pasos por él. Por eso tan sólo le puedo proponer lo que a mí me hace tanto bien, esperando que a él también.

No sé si me diría, frente a esto que te cuento, que soy un chapas o que me hago el prepotente, pero no estoy mintiendo. Para mí, para entenderme, es esencial entender tres cosas. La primera es la naturaleza impotente que tengo, y que tenemos todos… la segunda es lo que yo he visto y a lo que sigo, y la tercera es que para nada del mundo, jamás, dejaría a David de lado. No dejo a otras personas que me son menos importantes, ¿y dejaría a mi mejor amigo? No es pensable.

Con esto, puede que más o menos desarrollado, es todo acerca. Proponle la cena… y ya nos vemos 🙂

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